La visita de Benedicto XVI a España para celebrar la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) a finales de agosto costará 50 millones de euros, a pesar de que se trata de un encuentro estrictamente religioso y no de la visita de un jefe de estado. La visita cuenta con el total apoyo del Gobierno, de la Comunidad de Madrid y del Ayuntamiento.
De estos 50 millones la mitad será financiado por instituciones estatales y la otra mitad por empresas privadas, entre ellas Telefónica, Banco Santander y El Corte Inglés. El Gobierno ha declarado la visita del Papa “evento de interés especial“, es decir, igual que si se tratase de unos Juegos Olímpicos. Gracias a esto las empresas que financien el evento tendrán beneficios fiscales que podrían alcanzar el 80% de los fondos.
Entre las aportaciones del gobierno al evento están el Palacio de Congresos del paseo de la Castellana, que el gobierno alquilará y después cederá de forma gratuita para que sea la sede del Centro de Prensa y también cederá el aeródromo de Cuatro Vientos para que sea la sede principal de la JMJ. Además, el centro de Madrid acogerá un Via Crucis y la misa de bienvenida de Benedicto XVI y cerca de un millar de obispos se vestirán en una sacristía muy particular: el Ayuntamiento de Madrid.
El estado también correrá a cargo de la seguridad, los transportes y la sanidad a través del Ayuntamiento, la Comunidad y el Gobierno. A todo esto hay que añadir gastos de logística, limpieza, así como los gastos del séquito papal y de la Familia Real.
Fuente: Público








